Fuente: http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6374&idArt=5946800
Mientras la inseguridad, la baja inversión y la incertidumbre jurídica y política dominen la agenda de los salvadoreños, la oferta crediticia seguirá estancada o en contracción como en los últimos dos años.
Esa advertencia la hizo ayer el economista Roberto Rivera Campos, quien disertó ante empresarios de la industria de la construcción, rubro de los más afectados no solo por los factores mencionados, sino también por la crisis internacional.
Para el economista, es lógico que los bancos endurezcan sus requisitos crediticios, ya que todo se mueve con base al riesgo, a lo que la crisis abonó, pero también los factores domésticos como la caída de la actividad económica. Las frecuentes muestras de reformas jurídicas suman al turbio panorama y alejan la inversión, advierte.
El director del Departamento de Estudios Económicos y Sociales de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), detalló que la caída en el otorgamiento de créditos sumó $786 millones; en 2008 se otorgaron créditos para todos los sectores por valor de $9,221 millones y en 2010 fueron $8,436 millones.
El sector construcción, dice Rivera Campos, fue de los que más ha soportado los efectos de la crisis habiéndose reducido el otorgamiento de créditos para ese rubro en 28 por ciento.
La crisis impactó en el país desde el cuarto trimestre de 2008 y a la fecha no se logra emplear a 20 mil personas de las 50 mil que perdieron sus trabajos.